Cambio climático e inundaciones: nuevos riesgos para las instalaciones industriales

En resumen

  • Según el IPCC, las lluvias intensas son más frecuentes e intensas desde los años cincuenta; la lluvia diaria extrema aumentaría un 7 % por grado de calentamiento.
  • La DANA de octubre de 2024 causó al menos 232 muertes en la provincia de Valencia y batió los récords nacionales de lluvia en 1, 6 y 12 horas.
  • En una planta inundada, los cubetos anegados dejan de retener fugas, fallan la electricidad y la refrigeración, y el personal y los servicios de emergencia pueden no llegar.
  • En zona de flujo preferente sobre suelo rural, el Reglamento del Dominio Público Hidráulico prohíbe nuevas instalaciones que almacenen productos perjudiciales para la salud o el entorno.
  • Las barreras pasivas, activadas por el propio agua, protegen los accesos sin electricidad ni personal, como complemento del análisis de riesgos y del plan de emergencia.

El cambio climático aumenta el riesgo de inundación de las instalaciones industriales: las lluvias torrenciales son cada vez más frecuentes e intensas y la subida del nivel del mar hace más probables las inundaciones costeras. Para una planta que almacena o utiliza productos peligrosos, el problema va más allá de los daños por agua: una inundación puede anegar los cubetos, arrastrar sustancias fuera del recinto y dejar sin electricidad ni personal a los sistemas de seguridad. Este artículo resume lo que dice la ciencia, explica cómo una inundación se convierte en un accidente químico (riesgo Natech), repasa la normativa española y propone medidas concretas: evaluación del emplazamiento, protección de accesos, contención de productos y plan de emergencia.

Calle residencial inundada con una señal de stop y una camioneta aparcada
Las carreteras inundadas también cortan el acceso del personal y de los servicios de emergencia: la protección de una planta no debe depender de que lleguen a tiempo.

Cambio climático e inundaciones: lo que dice la ciencia

En su Sexto Informe de Evaluación, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) concluye que la frecuencia y la intensidad de las precipitaciones intensas han aumentado desde los años cincuenta en la mayor parte de las zonas terrestres con datos suficientes, y que el cambio climático de origen humano es probablemente su principal causa (IPCC, AR6 GTI, resumen para responsables de políticas, en inglés, A.3.2).

La física es conocida: la capacidad del aire para contener vapor de agua aumenta alrededor de un 7 % por cada grado de calentamiento (relación de Clausius-Clapeyron), y las precipitaciones intensas se refuerzan a un ritmo similar, desde los chubascos de pocas horas hasta los acumulados estacionales, lo que agrava el peligro de inundación (IPCC, resumen técnico). A escala mundial, se prevé que la lluvia diaria extrema se intensifique en torno a un 7 % por cada grado adicional de calentamiento global (B.2.4). Con 2 °C o más, las precipitaciones intensas y las inundaciones asociadas serían más intensas y frecuentes en muchas regiones de Europa (C.2.3). Además, por la subida del nivel del mar, los niveles extremos que antes se daban una vez por siglo se producirían al menos una vez al año en más de la mitad de los mareógrafos en 2100 (C.2.5).

España: la DANA de octubre de 2024

El informe Copernicus sobre el estado del clima en Europa 2024 dedica un apartado a la DANA que afectó a Valencia en octubre de 2024. Se batieron los récords nacionales de precipitación en 1 hora (184,6 mm), 6 horas (620,6 mm) y 12 horas (720,4 mm); el valor horario triplica con creces el umbral de 60 mm con el que AEMET define la lluvia torrencial. En Turís se registraron 771,8 mm en 24 horas, el segundo valor más alto de España. Al menos 232 personas perdieron la vida en la provincia de Valencia y los daños y pérdidas económicas rondaron los 16.500 millones de euros. En el conjunto de Europa, 2024 fue el año con las inundaciones más extendidas desde 2013: los caudales superaron el umbral «alto» en el 30 % de la red fluvial.

Otros episodios apuntan en la misma dirección. Para las lluvias de julio de 2021 que causaron las crecidas del Ahr y el Erft en Alemania y del Mosa en Bélgica, World Weather Attribution estimó que el cambio climático hizo que un episodio de un día de ese tipo fuera entre 1,2 y 9 veces más probable en la región y entre un 3 y un 19 % más intenso (véanse también las lecciones de la inundación del valle del Ahr).

Para profundizar en los mecanismos, consulte nuestro artículo sobre lluvias extremas e inundaciones y la guía cómo se forma una inundación.

Por qué una inundación se convierte en un accidente químico: el riesgo Natech

Se denominan accidentes Natech los incendios, explosiones o fugas tóxicas desencadenados por un peligro natural (en inglés, natural-hazard triggered technological accidents). El Centro Común de Investigación de la Comisión Europea (JRC) señala que, con el aumento previsto de la intensidad y la frecuencia de los fenómenos naturales por el cambio climático, el riesgo Natech es una preocupación creciente, y que las medidas de seguridad pensadas para accidentes convencionales suelen ser ineficaces frente a ellos porque no están diseñadas para resistir un fenómeno natural (JRC, criterios de inspección Seveso sobre riesgo Natech, en inglés).

La guía del JRC describe lo que suele fallar cuando se inunda una instalación peligrosa:

  • los cubetos anegados no pueden contener una fuga, de modo que los líquidos peligrosos se extienden por una superficie mucho mayor;
  • se interrumpen los suministros: electricidad para el control del proceso y la parada segura, refrigeración y agua contra incendios;
  • los depósitos con un nivel de llenado bajo tienen más probabilidades de fallar por flotación;
  • el agua de la inundación se convierte en una nueva vía de dispersión de las sustancias liberadas;
  • los servicios de emergencia pueden estar ocupados con el desastre general y el personal puede no llegar a la planta.

Un caso de referencia: Arkema en Crosby (Texas), 2017

Durante el huracán Harvey, la inundación de la planta de Arkema en Crosby dejó sin suministro eléctrico, incluido el de reserva, a todos los almacenes refrigerados donde se guardaban peróxidos orgánicos. El personal trasladó el producto a remolques frigoríficos en una zona más alta, pero tres de ellos no pudieron moverse, se inundaron y dejaron de funcionar. Los peróxidos se descompusieron y ardieron, y más de 200 vecinos fueron evacuados durante una semana. La Junta de Seguridad Química de EE. UU. (CSB) concluyó que las instalaciones deben asegurarse de que sus salvaguardas críticas no puedan fallar todas por una causa común. En 2024, la OCDE, la CEPE y el JRC publicaron una guía sobre la gestión de estos riesgos dirigida a directivos; el anuncio del JRC recoge este mismo ejemplo (JRC, 2024).

Barrera antiinundación elevada alrededor de la rampa de un aparcamiento subterráneo, conteniendo el agua de una calle inundada
Inundación en Francia, octubre de 2021: una barrera elevada impide que el agua entre en la rampa de un aparcamiento subterráneo.

Qué efectos tiene una inundación en una instalación industrial

  • Entrada de agua por los huecos: puertas, muelles de carga, rampas, canalizaciones de cables y sumideros, incluido el retorno desde una red de saneamiento saturada.
  • Cubetos que se llenan: el agua de lluvia y de la inundación ocupa la capacidad que el cubeto necesita para retener una fuga.
  • Recipientes que flotan o se desplazan: bidones, GRG y depósitos parcialmente llenos pueden flotar, volcar o arrancar sus conexiones.
  • Aguas contaminadas: las sustancias liberadas salen del recinto por los desagües o por escorrentía hacia cauces y parcelas vecinas.
  • Pérdida de electricidad y de control: se detienen bombas, alarmas, refrigeración y compuertas o válvulas motorizadas.
  • Paradas largas: una vez retirada el agua, los equipos deben limpiarse, secarse y comprobarse antes de reanudar la producción.

Incendio e inundación también pueden coincidir; en ese caso, las aguas de extinción contaminadas también deben retenerse. Nuestra guía de sistemas de barrera para la protección química trata la contención de derrames y de aguas de extinción.

Inundaciones e industria: qué dice la normativa española

  • Mapas de peligrosidad y riesgo. El Real Decreto 903/2010, de evaluación y gestión de riesgos de inundación, regula la evaluación preliminar del riesgo, los mapas de peligrosidad y riesgo y los planes de gestión. Define la zona inundable como la que pueden alcanzar las avenidas con un periodo de retorno de 500 años; los mapas incluyen también un escenario de probabilidad media (periodo de retorno igual o superior a 100 años). Estos mapas pueden consultarse en el Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables (SNCZI) del MITECO.
  • Limitaciones de usos. El Reglamento del Dominio Público Hidráulico (art. 9 bis) no permite, en la zona de flujo preferente sobre suelo rural, nuevas instalaciones que almacenen, transformen, manipulen, generen o viertan productos que puedan resultar perjudiciales para la salud humana y el entorno. En la zona inundable (art. 14 bis), las nuevas actividades deben situarse, en la medida de lo posible, fuera de ella; el promotor debe suscribir una declaración responsable sobre el riesgo, y las administraciones fomentarán medidas de disminución de la vulnerabilidad y de autoprotección, también para las edificaciones existentes.
  • Almacenamiento de productos químicos. El Reglamento APQ (Real Decreto 656/2017) regula los cubetos de retención e incluye medidas para proteger los recipientes situados en áreas inundables que puedan flotar, como rellenar con agua los recipientes parcialmente vacíos, instalar guías que eviten desplazamientos horizontales o anclar los recipientes pequeños o enterrados a cimentaciones con peso suficiente.
  • Establecimientos Seveso. Según el JRC, desde la modificación de 2012 la Directiva Seveso exige que el informe de seguridad de los establecimientos de nivel superior tenga en cuenta el riesgo Natech; el JRC recomienda además que el análisis considere los efectos del cambio climático sobre los peligros naturales.
  • Seguro. Las inundaciones extraordinarias forman parte de los riesgos extraordinarios que cubre el Consorcio de Compensación de Seguros; conviene revisar con la aseguradora las condiciones de la póliza y la cobertura de la paralización de la actividad.

Si la planta está en América Latina, el método de análisis es el mismo, pero los mapas de peligrosidad y la normativa aplicables son los del país correspondiente.

Cómo evaluar el riesgo de inundación de una planta en un clima que cambia

  1. Caracterizar el peligro. Consulte el SNCZI, los planes de gestión del riesgo de inundación y la normativa autonómica, sin olvidar la escorrentía local, el mar y el historial de la propia planta. Nuestro artículo sobre cómo determinar el riesgo de inundación con el SNCZI explica el visor paso a paso.
  2. Ir más allá de la avenida de diseño. Analice al menos un escenario más severo (mayor calado, tormenta intensa sobre la parcela) en lugar de basarse solo en los periodos de retorno históricos.
  3. Cruzar productos peligrosos y calados. Para cada almacén: qué productos hay, a qué altura y qué ocurriría si se inundara.
  4. Localizar todas las entradas de agua. Puertas, muelles, rampas, sumideros, conductos y acometidas, en ambos sentidos: agua que entra y agua contaminada que sale.
  5. Buscar fallos de causa común. Enumere las funciones de seguridad que dependen de la red eléctrica, de un grupo electrógeno, de bombas o de la presencia de personal.
  6. Comparar tiempo de aviso y tiempo de respuesta. El JRC recomienda comparar el tiempo disponible antes de que llegue el agua con el que necesitan las medidas de emergencia, y cerrar la diferencia.
  7. Actualizar. Revise el análisis cuando haya nuevos mapas o nuevas proyecciones climáticas.

Medidas de protección que funcionan durante la inundación

Impedir que el agua entre en las zonas críticas

Los huecos son la principal vía de entrada del agua. Las opciones se diferencian sobre todo en lo que necesitan para funcionar:

SoluciónCómo se despliegaPrincipal limitación ante una crecida rápida
Sacos terreros y barreras temporalesManualmente, desde un almacénRequieren personal, material y tiempo de aviso; a menudo no están disponibles de noche o con los accesos cortados
Barreras desmontablesPaneles almacenados que monta personal formadoRequieren presencia en la planta y antelación suficiente
Compuertas, válvulas y bombas motorizadasAccionamiento eléctrico o hidráulico, a menudo con sensoresDependen del suministro eléctrico o de reserva, que la inundación puede cortar
Barreras pasivas activadas por el aguaLas eleva el propio aguaDeben dimensionarse para el calado previsto e instalarse y mantenerse correctamente
Muros y umbrales elevadosPermanentesDificultan el acceso y la circulación; no son viables en todos los huecos

Para comparar estas tecnologías, consulte nuestro artículo sobre las barreras contra inundaciones activadas por agua.

Mantener los productos dentro y el agua fuera de los cubetos

  • Almacenar los líquidos peligrosos por encima del calado esperado o en locales con los accesos protegidos.
  • Anclar los depósitos y sujetar bidones y GRG para que no floten.
  • Mantener cerradas las válvulas de drenaje de los cubetos y proteger sumideros y acometidas contra el retorno de la red.
  • Prever dónde se retendrán las aguas de extinción si se produce un incendio con la planta inundada.

Prever la falta de electricidad y de personal

Evite funciones de seguridad que dependan solo de la red eléctrica. Sitúe el suministro de reserva y los mandos críticos por encima del nivel de inundación y, en los accesos más sensibles, dé prioridad a dispositivos que funcionen sin energía ni intervención humana. El caso de Crosby lo demuestra: la reserva falló a la vez que el suministro principal.

Preparar la respuesta de emergencia

Los avisos meteorológicos de AEMET y la información hidrológica de las confederaciones deben activar acciones definidas de antemano, con umbrales y tiempos claros. La guía del JRC recomienda, entre otras cosas, designar un equipo que asegure la planta, retirar o sujetar los objetos que puedan flotar, anclar los equipos ligeros, avisar a las autoridades si es posible un accidente Natech y formar al personal. Practique el plan con simulacros: un procedimiento nunca ensayado rara vez funciona de noche durante una crecida repentina.

El papel de las barreras automáticas

Las barreras pasivas resuelven dos puntos débiles que ponen de manifiesto las inundaciones recientes: no necesitan electricidad y no dependen de que haya alguien en la planta. La barrera antiinundación automática Spillbarrier contra inundaciones se instala enrasada con el suelo, atravesando el hueco. El agua que llega se acumula en su bandeja y la hace flotar hacia arriba; después, unos muelles la pliegan en posición vertical y estanca. Su funcionamiento es puramente mecánico, sin energía externa; está fabricada en acero inoxidable AISI 304, a medida para el ancho del hueco, con alturas de 0,30 m a 2,40 m.

Vista lateral de una Spillbarrier elevada con los muelles de acero inoxidable que la mantienen en posición vertical
Una vez que el agua eleva la barrera, los muelles la pliegan en posición vertical y estanca, sin ninguna energía.
Barrera antiinundación Spillbarrier de acero inoxidable elevada en la entrada de una rampa, con agua fluyendo por delante
Una Spillbarrier contra inundaciones elevada contiene el agua a la entrada de una rampa.

Cuando lo prioritario es retener un derrame químico o las aguas de extinción, más que impedir la entrada de agua, la Spillbarrier química funciona con el mismo principio para mantener los líquidos dentro de un almacén o de una zona de producción; su estanqueidad durante al menos 72 horas se ensayó bajo la supervisión de RW-TÜV.

Una barrera es solo una capa de protección: no sustituye al análisis de riesgos ni al plan de emergencia. La altura necesaria, la aptitud para el paso de vehículos y la relación con la red de drenaje se confirman en cada proyecto. Para estudiar una planta concreta, póngase en contacto con nuestro equipo técnico.

Spillbarrier contra inundaciones en reposo, enrasada con el suelo ante la entrada de un edificio
En reposo, la barrera queda enrasada con el suelo; su aptitud para el paso de vehículos fue ensayada bajo supervisión de RW-TÜV (DIN 1055).

Al reproducir se carga el vídeo desde Vimeo.

¿El cambio climático está agravando las inundaciones?

Sí, sobre todo en lo que respecta a las lluvias intensas y a las inundaciones costeras. El IPCC constata que las precipitaciones intensas son más frecuentes e intensas desde los años cincuenta, principalmente por la acción humana, y prevé que la lluvia diaria extrema se intensifique en torno a un 7 % por cada grado de calentamiento adicional (IPCC). La subida del nivel del mar hace además más frecuentes los niveles extremos en la costa.

¿Qué es un accidente Natech?

Es un accidente tecnológico (incendio, explosión, fuga tóxica o contaminación) desencadenado por un peligro natural como una inundación, un terremoto o un temporal. La inundación es un desencadenante habitual: anega los cubetos, corta la electricidad y la refrigeración y dispersa las sustancias liberadas. El incendio de la planta de Arkema en Crosby (Texas) tras el huracán Harvey, en 2017, es un ejemplo bien documentado.

¿Cómo sé si mi planta está en zona inundable?

Consulte el visor del SNCZI, que muestra las zonas inundables y la zona de flujo preferente cartografiadas, y la normativa urbanística y autonómica aplicable. Tenga en cuenta que una tormenta intensa puede inundar una parcela situada fuera de la zona cartografiada cuando la red de drenaje se satura.

¿Protege un cubeto de retención frente a una inundación?

Solo en parte. Un cubeto está pensado para retener las fugas de los recipientes que contiene, no para impedir la entrada de agua desde el exterior. Si se anega, pierde su capacidad y puede liberar su contenido. La entrada de agua en las zonas de almacenamiento debe analizarse y resolverse por separado.

¿Cómo funciona una barrera antiinundación automática sin electricidad?

Utiliza el agua que llega como fuente de energía. En la Spillbarrier contra inundaciones, el agua se acumula en la bandeja de la barrera empotrada en el suelo y la hace flotar; después, unos muelles la pliegan en posición vertical y estanca. No necesita alimentación eléctrica, sensores ni intervención humana para cerrarse.